1) Biografía. Su condición de aristócrata y su educación liberal. El tiempo en que vive la aristocracia está muerta políticamente, pero subsiste socialmente. Se le presentan dos imposibles lealtades, como dice Gabriel Cohn. La comparación constante de Estados Unidos con Francia.
2) El objeto de su estudio es la igualdad de condiciones. Para Tocqueville la igualdad era igualdad en la libertad. Necesita de la igualdad de condiciones y la igualdad ante la ley para existir. En Estados Unidos Tocqueville se encuentra con que “los norteamericanos nacieron iguales” en lugar de llegar a serlo, como señala Pierre Manent.
Hay un constante desarrollo de esta igualdad de condiciones, por ello es posible decir que la democracia presenta así una fuerza ineluctable. La democracia es irreversible e irresistible, es inexorable. Utilizará el término de “Providencia” para referirse a esta fuerza abrumadora de la democracia, y con ello se dirige a la aristocracia francesa.
El “estado social” en Estados Unidos es esencialmente democrático. El “estado social democrático” implica que los ciudadanos no están sometidos a otros (salvo a sus representantes legítimamente electos). La democracia es una forma de ser de la sociedad. La democracia existe en los hábitos de los ciudadanos que los realizan. Es decir, se encuentra ya en las costumbres, y es más que un conjunto de instituciones políticas.
La ley de sucesiones que divide la riqueza entre partes iguales entre los hijos es muy importante para la igualdad de condiciones en una sociedad. Esto permite el fraccionamiento de las tierras. En Francia regía el derecho de primogenitura. Mientras que en Estados Unidos el latifundio era evitado, en Francia no retrocedía. Los estadounidenses aman el dinero como ningún otro tipo de hombre, pero allí las riquezas circulan con facilidad.
Es en la ciudades del Oeste que recién se estaban formando donde las condiciones democráticas parecían ser llevadas al extremo. Ahí, al no existir el “pasado”, ni siquiera podía haber desigualdades producto del recuerdo por actos de virtud.
La igualdad de condiciones estaba dada también en el ámbito de la educación. Todos tenían acceso a la formación primaria, pero casi nadie a la universitaria. Dice al respecto Tocqueville que en ningún país del mundo haya “tan pocos ignorantes y menos sabios”. La igualdad era extendida así casi hasta la inteligencia entre los hombres. No existen clases con comodidad económica suficiente como para garantizar el ocio que requiere la actividad intelectual.
Hay un constante desarrollo de esta igualdad de condiciones, por ello es posible decir que la democracia presenta así una fuerza ineluctable. La democracia es irreversible e irresistible, es inexorable. Utilizará el término de “Providencia” para referirse a esta fuerza abrumadora de la democracia, y con ello se dirige a la aristocracia francesa.
El “estado social” en Estados Unidos es esencialmente democrático. El “estado social democrático” implica que los ciudadanos no están sometidos a otros (salvo a sus representantes legítimamente electos). La democracia es una forma de ser de la sociedad. La democracia existe en los hábitos de los ciudadanos que los realizan. Es decir, se encuentra ya en las costumbres, y es más que un conjunto de instituciones políticas.
La ley de sucesiones que divide la riqueza entre partes iguales entre los hijos es muy importante para la igualdad de condiciones en una sociedad. Esto permite el fraccionamiento de las tierras. En Francia regía el derecho de primogenitura. Mientras que en Estados Unidos el latifundio era evitado, en Francia no retrocedía. Los estadounidenses aman el dinero como ningún otro tipo de hombre, pero allí las riquezas circulan con facilidad.
Es en la ciudades del Oeste que recién se estaban formando donde las condiciones democráticas parecían ser llevadas al extremo. Ahí, al no existir el “pasado”, ni siquiera podía haber desigualdades producto del recuerdo por actos de virtud.
La igualdad de condiciones estaba dada también en el ámbito de la educación. Todos tenían acceso a la formación primaria, pero casi nadie a la universitaria. Dice al respecto Tocqueville que en ningún país del mundo haya “tan pocos ignorantes y menos sabios”. La igualdad era extendida así casi hasta la inteligencia entre los hombres. No existen clases con comodidad económica suficiente como para garantizar el ocio que requiere la actividad intelectual.
3) La soberanía popular está en el estadounidense a flor de piel. El se siente juez de sí mismo, y por tanto libre. El ciudadano de la Nueva Inglaterra participa constantemente de los asuntos de la patria al participar de los asuntos de la comuna. La soberanía popular es una forma de gobierno. Pero también es una opinión, la soberanía popular es un “querer ser libre”. La soberanía popular está presente en los hábitos del ciudadano. Implica que los ciudadanos solo se obedecen a sí mismos.
El autogobierno es hacer valer los derechos propios y la voluntad propia, al tiempo que se contienen los impulsos. Dice Manent que el hombre democrático se siente intensamente semejante a cualquier otro hombre. Se trata de individuos semejantes, pero a la vez diferentes que quieren llevar adelante su libertad. Esto se realiza en el arte de la asociación.
El autogobierno es hacer valer los derechos propios y la voluntad propia, al tiempo que se contienen los impulsos. Dice Manent que el hombre democrático se siente intensamente semejante a cualquier otro hombre. Se trata de individuos semejantes, pero a la vez diferentes que quieren llevar adelante su libertad. Esto se realiza en el arte de la asociación.
4) El arte de la asociación donde los ciudadanos aprenden a ser libres. La democracia puede cometer errores y después corregirlos, se trata de un aprendizaje. Se trata de una escuela de self-government. La libre asociación es la clave para evitar el despotismo. La comuna es el lugar donde esta asociación se realiza. La comuna, dice Tocqueville, es por esencia la organización política más natural, y es el pilar de los pueblos libres. Se trata de una corporación libre. Aquí, en la comuna, la representación no es aceptada. Existen los select-men, pero ellos son solo ejecutores de de funciones públicas y no representantes estrictamente hablando. Son ellos los encargados de presidir los town meetings. Sus puestos se renuevan por año y las remuneraciones no son fijas sino por acto realizado.
Al tratar de estos asuntos al interior de la comuna no existen diferencias de clase. La ausencia de una burocracia robusta hace que se liberen fuerzas en la comunidad que es aprovechada por los espíritus emprendedores. Es que la acción de las fuerzas individuales a menudo es más poderosa que la más enérgica e ilustrada de las administraciones. Pero Tocqueville nota que la virtud ciudadana es reemplazada en el estadounidense por el interés.
El sistema federal de Estados Unidos contrastaba con la centralización de Francia. Pero Tocqueville descubre que no hay relación intrínseca entre democracia y federalismo (pensar en las reflexiones de Robert Michels).
Al tratar de estos asuntos al interior de la comuna no existen diferencias de clase. La ausencia de una burocracia robusta hace que se liberen fuerzas en la comunidad que es aprovechada por los espíritus emprendedores. Es que la acción de las fuerzas individuales a menudo es más poderosa que la más enérgica e ilustrada de las administraciones. Pero Tocqueville nota que la virtud ciudadana es reemplazada en el estadounidense por el interés.
El sistema federal de Estados Unidos contrastaba con la centralización de Francia. Pero Tocqueville descubre que no hay relación intrínseca entre democracia y federalismo (pensar en las reflexiones de Robert Michels).
5) La cuestión de la religión puritana y su influencia sobre el american way of life. El desembarco del Mayflower en 1620 con los peregrinos en Nueva Inglaterra, Estado de Massachusetts. La cuestión de la ética protestante en los orígenes del capitalismo (ver Max Weber). Se trataba de alguna forma de una “democracia de elegidos”. El cristianismo contiene los gérmenes de la igualdad, Tocqueville pensaba que la posición anti-igualitaria de la Iglesia católica sería solo temporal.
6) A Tocqueville le preocupa que se pueda dar un despotismo democrático (un Leviatán bajo en calorías). Puede que la libertad empuje al ámbito privado y genere un proceso de individualización. Este nuevo fenómeno puede llegar a amenazar a la relación que existe entre igualdad y libertad. Recordar que en Tocqueville la libertad está más pensada en clave roussoniana que burguesa. El autogobierno es la forma política de la libertad. Hay en él un desagrado por el Estado nacional y una tendencia a pensar a la soberanía en el ciudadano.
Pero Tocqueville advierte que la soberanía popular no es garantía contra las tendencias despóticas. Su temor es que todos los ciudadanos sean igualados en la sumisión por el Estado. Por eso es que se debe evitar la centralización.
Esta nueva forma de despotismo crecerá bajo la sombra de la ruptura de los vínculos en la sociedad. De ahí que Tocqueville piense en términos positivos acerca de la religión, ya que ella es formadora de vínculos. Si cada hombre está volcado a su propio interés éste hombre se puede degradar como ciudadano y puede surgir una relación complaciente hacia el despotismo sin dejar de ser éste democrático.
Incluso puede ocurrir, observa Tocqueville, que las costumbres en la democracia resulten más opresivas que el poder estatal. Hay que pensar en la posibilidad de que la democracia amenace una de las máximas libertades: la de pensar. Esto es muy notorio al observar la tendencia que existe a creer que la verdad está del lado de la mayoría. Se trata de la tiranía de la mayoría. Por eso Tocqueville hace tanto hincapié en la protección de las libertades políticas.
Pero Tocqueville advierte que la soberanía popular no es garantía contra las tendencias despóticas. Su temor es que todos los ciudadanos sean igualados en la sumisión por el Estado. Por eso es que se debe evitar la centralización.
Esta nueva forma de despotismo crecerá bajo la sombra de la ruptura de los vínculos en la sociedad. De ahí que Tocqueville piense en términos positivos acerca de la religión, ya que ella es formadora de vínculos. Si cada hombre está volcado a su propio interés éste hombre se puede degradar como ciudadano y puede surgir una relación complaciente hacia el despotismo sin dejar de ser éste democrático.
Incluso puede ocurrir, observa Tocqueville, que las costumbres en la democracia resulten más opresivas que el poder estatal. Hay que pensar en la posibilidad de que la democracia amenace una de las máximas libertades: la de pensar. Esto es muy notorio al observar la tendencia que existe a creer que la verdad está del lado de la mayoría. Se trata de la tiranía de la mayoría. Por eso Tocqueville hace tanto hincapié en la protección de las libertades políticas.